A lo largo de mi experiencia como desarrollador, que ya es más de 10 años, he ido observando la evolución de las herramientas más populares en el mercado: Visual Basic, Delphi, C y C++, Magic (¿Alguien lo conoce?), los lenguajes del tipo script como: PHP, Java Script, Java con sus JSP’s, los cuales están inmersos en el HTML de nuestras páginas favoritas y más recientemente: AJAX, FLEX, AIR y la plataforma de desarrollo para aplicaciones de iPhone.
He mencionado los lenguajes con los que en algún momento he tenido oportunidad de trabajar y a últimos días creo que las tendencias nos han llevado a que los desarrolladores tengamos habilidades de diseñadores y viceversa. Sinceramente, conozco más desarrolladores que son buenos diseñadores que diseñadores desarrolladores, al menos en el ambiente en el que me muevo, aunque sé que eso es relativo.
El cuestionamiento que me hice al leer un artículo en una revista acerca del diseño de aplicaciones para móviles y específicamente para iPhone fue el detonador para este post.
¿Cómo sabemos cuándo centrarnos en la funcionalidad y cuando en la presentación?
Bueno, la respuesta es: depende del usuario al que vaya enfocada la aplicación y eso, creo, forma parte del diseño de la misma. Un día, en la presentación de un sistema con una inglesa, me di a la tarea de crear un módulo estadístico con animaciones, colores y demás parafernalia, lo anuncie con bombo y platillo y su respuesta fue: “No me interesa eso, yo quiero lo resultados en una lista de Excel”.
Ahora bien, considero que hay plataformas con ambientes gráficos que no necesitan mucho diseño detrás pues su vista es sobria, limpia y de buen ver. Para mí ejemplos de lo anterior son: FLEX, AIR y la plataforma de desarrollo para iPhone. Este último adopta el look de la interfaz del SO cómo: Delphi, Visual Basic y todos aquellos dinosaurios que hacían sus peripecias bajo ambiente MSDOS.
Concluyendo, creo que como desarrolladores debemos de ir adoptando la sensibilidad para poder llevar el diseño de nuestra interfaz a buen puerto dependiendo de las necesidades que reconozcamos en nuestros clientes y si bien quizá no ejecutemos los designios del diseño de las vistas de nuestras soluciones, esa sensibilidad que adoptemos nos ayudará a guiar a alguien más a obtener lo que llevamos en la mente y que presumiblemente es lo mismo que nuestro usuario final. Lo más recomendable es encontrar un balance y una firma que distinga nuestras aplicaciones en cuento a performance, presentación y usabilidad. A final de cuentas desarrollar es un arte ¿o no?
Les dejo unos puntos a considerar relacionado a Interfaces nativas y las que se hacen a la medida:
Nativas
- Permiten aprovechar controles que ya están disponibles junto con la plataforma de desarrollo, en viste y funcionalidad.
- Nos hacen el desarrollo más rápido.
- Pueden crear dificultad en nuestros desarrollos para sobresalir ante los demás.
- Generan desarrollos más optimizados.
- Permiten enriquecer la funcionalidad y la rapidez de operación.
A la medida
- Pueden ayudar a sobresalir a una aplicación aunque esta no sea la mejor programada.
- Generan aplicaciones más pesadas.
- Llevan más tiempo, implican costos y esfuerzos extra.
- Generan distracción a los usuarios finales del verdadero objetivo de la aplicación.
Happy Coding.